Se abre el plazo de presentación de proyectos que buscan financiación en el pitching de MiradasDoc

A partir del próximo lunes 25 de junio las productoras que buscan financiación para sus documentales podrán inscribirse a través de la web miradasdoc.com

El 25 de junio se abre el plazo para presentar proyectos que buscan financiación a través del pitching de MiradasDoc Market, la sección del mercado del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora en la que productoras que cuenten con un proyecto de documental pueden encontrar apoyo para la cofinanciación de su iniciativa.

 

La inscripción se gestiona a través de la página web del festival, en la dirección  www.miradasdoc.com (pestaña Market). Pueden presentar proyectos al pitching productores de Asia, África y América Latina, así como productores de otros países cuyo proyecto vaya a ser realizado en los llamados países del Sur o aborden temática sobre relaciones Norte-Sur.

 

El mercado de MiradasDoc se celebra este año el 30 y 31 de octubre de 2012. Para el pitching, se hará una selección de diez proyectos, que será comunicada a los interesados en la primera semana de septiembre. Los aspirantes que hayan sido seleccionados para participar en él deberán defender su proyecto ante un panel de commissioning editors seleccionados entre las distribuidoras y televisiones nacionales e internacionales que acuden habitualmente a MiradasDoc Market.

 

Entre los commissioning editors que asisten anualmente a MiradasDoc Market, se encuentran: TV Cultura Brasil, ARD-Alemania, First Hand Film, Lichtpunt, TVE, Canal+, Al Jazeera, ITVS International, CBC, Odissea Chanel, TV3, Motion Pictures S.A., Java Films, entre otras.

 

MiradasDoc Market es el mercado internacional para profesionales del cine documental que miran al Sur, productoras y realizadores cuyas películas han sido producidas o rodadas en África, América Latina y Asia y productores de todo el mundo que aborden la relación entre Norte y Sur.

 

El mercado es un espacio ideal para proyectos en busca de financiación y para producciones ya concluidas que requieren distribución o exhibición. Otra identidad de este mercado es dónde se celebra. En el caso del cine documental, y a través de MiradasDoc, Canarias sirve de puente natural entre Europa, África y América y actúa como una plataforma excepcional para el mercado audiovisual.

Las instituciones de Canarias se unen para garantizar la celebración de MiradasDoc

La séptima edición del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora se adaptará a la reducción de su presupuesto.

El Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento del municipio de Guía de Isora (Tenerife) hicieron pública esta mañana su decisión de trabajar conjuntamente para garantizar la celebración este año de MiradasDoc, el Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora que cada año desde 2006 se celebra en el mes de noviembre en este municipio del Sur de Tenerife (Islas Canarias).

“No hemos podido solucionar el problema presupuestario, hemos conseguido ponernos de acuerdo para promover iniciativas de financiación”, explicó Pedro Martín, alcalde de Guía de Isora, cuyo ayuntamiento ha sido desde los orígenes el principal promotor del certamen internacional de cine documental y que en enero pasado había anunciado la suspensión de MiradasDoc para dar prioridad a los gastos sociales.

“Estamos en ese proceso, intentando abrir las posibilidades del patrocinio”, explicó Martín, para señalar que el presupuesto de la séptima edición del Festival se ha reducido de los 300.000 euros de otros años a 120.000 para 2012. Martín indicó también que hasta ahora el festival ha centrado sus gastos en el aspecto “organizativo del festival, en el mantenimiento de su estructura”.

MiradasDoc se encuentra entre los tres festivales de cine documental más importantes de España, junto a Documenta Madrid y DocsBarcelona, con la característica especial de servir de punto de encuentro con el documental africano, de contar con un mercado internacional que es ya un referente para televisiones y distribuidoras de todo el mundo y para financiadores de proyectos, y de servir de plataforma a un espacio educativo de gran alcance y altísima calidad.

El Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias continúan apoyando al Festival, de acuerdo a las condiciones económicas actuales. El Gobierno de Canarias reduce su aportación de los 40.000 euros del año pasado a 25.000 en 2012, según explicó el viceconsejero de Cultura del ejecutivo autonómico, Alberto Delgado. Por su parte, el Cabildo coordina distintas áreas de la institución de gobierno insular para “conseguir una bolsa mayor”, señaló la consejera insular de Acción Exterior, Delia Herrera, quien también apuntó a la posibilidad de contar con Casa África, entidad del Ministerio de Asuntos Exteriores que en otras ediciones ha dado su respaldo a MiradasDoc.

Ambos responsables políticos destacaron la necesidad de concretar los apoyos a una de las actividades culturales más importantes que se celebran en Canarias. “No solo de imaginación podemos mantener festivales de esta alta calidad”, aseguró Delgado, mientras que Delia Herrera insistió en que “no podemos perder esto, es algo importante para Canarias y para Tenerife”. A estas valoraciones se sumó la de Pedro Martín, quien subrayó que MiradasDoc y Canarias tienen que seguir siendo “el referente español para la conexión con África y América Latina”.

Una vez tomada la decisión de financiar la séptima edición del Festival, con los fondos institucionales y patrocinadores que se consigan, “queda montar todo el entramado para hacer una propuesta digna”, aseguró el alcalde, ya que MiradasDoc deberá adaptarse a un presupuesto reducido a más de la mitad de sus ya modestas cuentas.

Se da la paradoja de que tras alcanzar con éxito la quinta y sexta edición, que tradicionalmente dan por consolidado un proyecto cultural de estas dimensiones, la séptima comenzó con las dificultades señaladas: “Estamos hablando de la séptima edición, pero en estos momentos de crisis no se puede dar nada por consolidado”, dijo el viceconsejero de Cultura canario, para subrayar seguidamente que “este año está esta buena noticia”, la de la recuperación de una propuesta cultural “de primer orden”, tal como la calificó el alcalde de Guía de Isora.

“Aunar sensibilidad y rentabilidad” es lo que se ha conseguido en esta ocasión, señaló Pedro Martín, la sensibilidad de apostar por la cultura y la rentabilidad que ofrece MiradasDoc con un área de mercado internacional muy atractiva y singular, que vende películas, que financia proyectos, que “genera empleo y una renta importantísima”, en palabras de Delia Herrera, y que permite “ofrecer en Europa un programa cultural asociado a Canarias que va más allá de la referencia del turismo de sol y playa”, en palabras de Alberto Delgado.

Más de 10.000 espectadores acudieron a las proyecciones y al foro de MiradasDoc

Más de 10.000 espectadores participaron en la agenda de proyecciones y conferencias del foro de MiradasDoc a lo largo de ocho días en el Auditorio de Guía de Isora, el municipio del sur de Tenerife (Islas Canarias) en el que se desarrolla el Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora MiradasDoc. Para ese público entusiasta que “nos ha acompañado más que nunca” expresó palabras de agradecimiento el director del Festival, Alejandro Krawietz, en la gala de clausura: “no saben lo importante que es para este festival, para un festival de cine documental, para un festival de cine de realidad, para un festival de minorías, saber que contamos con la inmensa minoría”.

 

El éxito de público es uno de los factores más destacados de esta edición, pero no el único. Igualmente podría decirse que 2011 fue para MiradasDoc el año de la selección de películas más atractiva. También podría decirse que la última edición de este festival de cine documental fue la de Galeano; el escritor uruguayo fue el protagonista de su foro, el espacio de reflexión con el público de MiradasDoc. Fue también el año de Guerín, puesto que fue el director al que el festival rindió homenaje, reconocimiento al que el realizador catalán respondió con una semana de estancia en Guía de Isora, participando como profesor invitado en el taller de desarrollo de documentales para realizadores canarios, CreaDoc, e impartiendo una clase magistral para estudiantes de todos los talleres.

 

De la misma manera, la sexta edición de MiradasDoc ha sido la de la ampliación de su escuela, al enriquecer su programa educativo con dos nuevos programas: CreaDoc, un espacio de orientación y acompañamiento del trabajo de documentalistas canarios que preparan un proyecto de documental, y el Taller de crítica, una aspiración de los orígenes del festival, que apunta a la formación de público. Ha sido también el año de la consolidación de MiradasDoc Market como un mercado de referencia a nivel internacional, con la presencia de 22 representantes de distribuidoras y televisiones para comprar o coproducir proyectos.

 

Pero 2011 ha sido también el año de África; el continente protagoniza tres de los siete premios entregados y entre los doce proyectos seleccionados para su promoción a través del mercado se encontraban los de dos directores africanos (Suazilandia y Guinea Ecuatorial) y uno canario con una mirada particular hacia Senegal. La sexta edición de MiradasDoc podría considerarse también la de las mujeres: 19 de las 45 películas de la sección oficial estaban dirigidas por mujeres directoras, y fueron las destinatarias de cuatro de los siete galardones concedidos.

 

Finalmente, la sexta edición de MiradasDoc ha sido la muestra de la vitalidad y el arrojo de la cultura hecha en Canarias en el año de los recortes presupuestarios. Días después del anuncio de la eliminación de fondos para ayudas a la creación y difusión cultural en las Islas, el festival arrancó con una llamada a la defensa de la cultura por parte de su director, “estamos a tiempo”, dijo, “es una responsabilidad de todos”.

 

Tanta diversidad de enfoques, contenidos, actividades, hacen de la sexta edición de MiradasDoc un arcoíris singular, algo más pequeño – pero igual de completo- que el diverso y fulgurante “arcoíris terrestre” del que habló el escritor uruguayo Eduardo Galeano en su encuentro con el público en el Auditorio de Guía de Isora en un día que pasará a la historia del festival y del pueblo que lo acoge en el sur de Tenerife (Islas Canarias).

 

Foro y películas

“Redescubrir el mundo”, “ayudar a la revelación de la realidad” es el papel del cine documental, dijo Galeano en su paso por MiradasDoc, una visita deseada por “la indiscutible relación que hay entre la obra literaria de Eduardo Galeano y el documental”, indicó Krawietz. “Galeano ha estado haciendo el documental al que aspiraba MiradasDoc desde hace años en el ámbito literario, y en esa medida su diálogo con los contenidos de este festival es muy alto”, añadió, para reafirmar que su pensamiento y su literatura son “muy necesarios en estos momentos”.

 

Galeano entró por primera vez en Tenerife a través de la puerta de MiradasDoc y llegó hasta el público cargado de textos inéditos. Con su palabra modesta y aguda el escritor uruguayo leyó partes de su próxima obra, el Libro de los días, y subrayó su identificación con el buen cine documental, el que más le gusta, “porque ayuda al redescubrimiento del arcoíris terrestre, que tiene más colores, más fulgores que el arcoíris celeste”, que hemos dejado de ver por la ceguera provocada por “milenios de racismo, de machismo, de militarismo”.

 

Al reconocimiento de ese arcoíris se sumaron las 83 películas que pasaron por las pantallas de MiradasDoc. Una selección de 45 documentales de altísima calidad fue avalada por jurados de la talla de José Luis Guerín, la directora suiza Marianne Pletscher o la programadora alemana Ulla Rapp, integrantes del jurado internacional. Guerín lo expresó de forma explícita: “estoy muy contento como jurado”, dijo en una de sus intervenciones, “son trabajos muy buenos, muy estimulantes y con propuestas formales arriesgadas”.

 

Junto a los tres ya citados, todos los integrantes de los jurados, los directores Carlos Álvarez, Josep Vilageliu, Mercedes Álvarez y Juan Luis Callau, la productora Ana Sánchez-Gijón y el programador Alessandro Melioli dieron cuenta de la “alta calidad” de la selección, en palabras del experto italiano. “Este año, el jurado, la crítica y el público nos han hecho saber que por la calidad, la variedad y las propuestas elegidas, la selección en sí ya era todo un premio”, se sintetizó en la gala de clausura. Igualmente atractivas para público asistentes han sido las muestras informativas sobre del fútbol, China, Colombia e Irak.

 

Escuela y mercado

La clave de la calidad de una buena producción documental es contar con una buena escuela. Así se expresó el director Josep Vilageliu, integrante del jurado del concurso canario. Una escuela de documentales, precisamente, es lo que construye en Guía de Isora cada año MiradasDoc, con un plan de formación que abarca desde los escolares de EnseñanDoc hasta los profesionales seleccionados para participar en el laboratorio de desarrollo de proyectos documentales CreaDoc. “No hay muchos festivales en el mundo que se puedan comparar con nuestro plan de formación”, que abarca tanto la formación de público como la orientación de los futuros realizadores, aseguró Rolando Díaz, director adjunto del festival y responsable de su área educativa. El director cubano afincado en Tenerife indicó que al concluir la sexta edición de MiradasDoc habrían pasado por esta escuela más de 7.500 personas.

 

Este año, además, será una escuela abierta todo el año: con carácter itinerante llevará el programa EnseñanDoc a las escuelas de Tenerife, con el apoyo del Cabildo insular. La altísima demanda de centros escolares que pidieron participar en las proyecciones matutinas en las que los escolares debaten la película con los directores ha provocado la extensión del programa más allá del calendario del festival. Un calendario más amplio tiene también CreaDoc.

 

La escuela de MiradasDoc cumplió también este año otro sueño, la organización de un taller de crítica, con la asistencia de los mejores profesores imaginables: Eduardo Galeano, José Luis Guerín, Marianne Pletscher y el director del programa El séptimo vicio (de RNE) Javier Tolentino, Alejandro Krawietz y Rolando Díaz. El programa de esta escuela, explicó Díaz, no concluye aquí: dos talleres de especialidades, dirigidos por la realizadora Mercedes Álvarez y el premio Goya al montaje Alejandro Lázaro dieron una oportunidad excelente para profesionales y estudiantes de Imagen y Sonido, que también protagonizan el programa DocExprés para la realización de tres documentales en el plazo de cinco días.

 

Las televisiones europeas acuden a MiradasDoc con objetivos definidos: no se trata de tantear cómo van las producciones cada año, sino que “llenan su parrilla” en MiradasDoc Market. “Somos referencia para cubrir programaciones anuales”; la afirmación de David Baute, director adjunto del Festival y responsable del área de Mercado, es corroborada por la experiencia, de Maribel Elías, de Canal Extremadura. Elías dijo que en MiradasDoc Market su cadena cubre la programación anual, con la ventaja de que “está garantizada la calidad de lo que vas a ver”. Mientras en el ámbito de las ayudas oficiales se cierran todas las oportunidades para la cultura en Canarias, MiradasDoc Market ofrece a los documentalistas de las Islas “el único espacio donde van a encontrar financiación para sus producciones”, aseguró David Baute.

 

 

 

La película franco-iraní ‘Fragmentos de una revolución’, Mejor Documental en la VI edición de MiradasDoc

El palmarés incluye ‘Domingo en Brazzaville’, de Enric Bach y Adrià Monés, mejor documental español, y ‘Cautivas’, de Mercedes Ortega, mejor documental canario

La película franco-iraní Fragmentos de una revolución, de autor anónimo, ha conseguido el premio al Mejor Largometraje Documental en MiradasDoc. El galardón se dio a conocer esta noche durante la clausura de la sexta edición del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora, en el Auditorio de este municipio de Tenerife (Islas Canarias). También resultó premiada la película Domingo en Brazzaville, de Enric Bach y Adrià Monés, que consiguió el galardón al Mejor Documental Español. Además, el film recibió el Premio Canal Plus que anualmente concede esta cadena de televisión en MiradasDoc.

 

El palmarés del festival se completa con el premio a la película Cautivas, de Mercedes Ortega, como Mejor Documental Canario; la producción polaca Oh Dios, Dios mío, de Julia Poplawska, Mejor Cortometraje Documental, y la película camerunesa Koundi y el jueves fiesta nacional, de la realizadora Ariane Astrid Atodji, premio a la Mejor Ópera Prima. El Premio Especial del Público, uno de los más valorados por los participantes en el certamen, recayó en esta ocasión en la cinta Retrato de familia en blanco y negro, una producción canadiense de la directora rusa Julia Ivanova.

 

Li ké Terra (Portugal), de Filipa Reis, Joao Miller Guerra y Nuno Baptista, Hula y Nathan (Israel), de Robby Elmaliahm, y La sonrisa escondida (España), de Ventura Durall, merecieron menciones especiales de los jurados correspondientes a los concursos en los que participaron: largometraje, ópera prima -ambos en la categoría internacional-, y documental español.

 

Premios internacionales: largo, corto y ópera prima

El jurado del concurso internacional integrado por José Luis Guerín, Ulla Rapp y Marianne Pletscher, que concedió los premios al mejor largometraje y mejor cortometraje, otorgó “por su belleza cinematográfica” el premio a la película que muestra la historia colectiva e íntima de la Revolución Verde que sacudió a Irán durante las elecciones presidenciales en junio de 2009.

 

La proyección de Fragmentos de una revolución en MiradasDoc ha sido el estreno en España de esta película realizada con cientos de imágenes urgentes y furtivas que, capturadas con teléfonos móviles y cámaras, fueron transmitidas por Internet. El anonimato de los autores, exiliados iraníes, es un homenaje a quienes salieron a las calles de Irán durante junio de 2009 para protestar por la manipulación de los resultados de las elecciones presidenciales.

 

“No estamos con ustedes esta noche, pero la película sí está con ustedes, hablando por sí misma. Esto es lo que importa”, manifestaron los directores de Fragmentos… a través de una carta que fue leída durante la gala de clausura. Los autores dedicaron el premio a “los directores iraníes que mantienen viva la llama de un cine independiente e insumiso”.

Los personajes de la película de Julia Poplawska “ya no viven en esa casa”, informó la directora polaca a través de un mensaje escrito, en el que les expresó su agradecimiento “por compartir conmigo su tranquilo mundo. Este corto ha sido hecho realmente con mi corazón”. Oh Dios, Dios mío es el retrato de un encantador y casi idílico pueblo polaco a cuyos pobladores conoce la directora desde su infancia.

 

Con el retrato de una pequeña comunidad africana en Koundi y el jueves fiesta nacional, de Ariane Astrid Atodji, “la cineasta nos muestra, con una mirada atenta a los gestos cotidianos, la búsqueda de un modo de vida donde conviven la tradición y nuevas formas de supervivencia”, comentó el jurado que concedió el premio internacional de ópera prima, constituido por Carlos Álvarez, Alessandro Melioli y Mercedes Álvarez.

 

Atodji agradeció a los directores del Festival “la valentía de dar oportunidades a los nuevos realizadores de documentales”, según la carta que envió a MiradasDoc, en la que aseguró que el galardón es también un premio al cine africano. Su película muestra las estrategias de los pobladores de la aldea camerunesa de Koundi para garantizar su emancipación económica.

 

Premio al documental español


El jurado integrado por Carlos Álvarez, Alessandro Melioli y Mercedes Álvarez, distinguió a Domingo en Brazzaville como mejor documental español “por la frescura, vitalidad y libertad con que la cámara nos acerca a la cotidianidad africana”. La película de Enric Bach y Adrià Monés demuestra que África es algo más que guerra y sufrimiento, a través de la historia de Carlos La Menace, un locutor de radio que presenta a personajes singulares desde una emisora de la capital congoleña.

 

Enric Bach, codirector de la película, agradeció a MiradasDoc que seleccionara la cinta y que lo invitara a acudir al festival, en el que ha recibido “un trato excelente”. Bach expresó en su nombre y en el de Adrià Monés, que no pudo viajar a Tenerife, su satisfacción por el hecho de que el estreno en España y Europa de Domingo en Brazzaville haya tenido lugar en MiradasDoc, pues es “el lugar idóneo dada la temática que aborda”. “Nos hacía mucha ilusión venir a este festival, que para mí ha sido una experiencia fabulosa”, añadió Bach. El codirector también manifestó su agradecimiento a los protagonistas de la película, Carlos La Menace, Cherif Bakala, Palmas Yaya e Yves Saint Laurent, “por su generosidad y amabilidad durante el rodaje”.

 

Escogido por el público

La película Retrato de familia en blanco y negro ha sido la preferida por los espectadores, que participó masivamente en el festival. En la cinta de la rusa Julia Ivanova, una madre de acogida ucraniana está en una cruzada para salvar a dieciséis huérfanos negros en un país racista. Julia Ivanova se mostró muy satisfecha durante los pases de su película en MiradasDoc por la alta asistencia de público, mayor que en otros certámenes en los que la ha presentado. La directora rusa invirtió tres años en la producción de este documental, en el que se implicó de tal manera que “no podía centrarme emocionalmente en otra cosa”.

 

Mejor documental canario


Ana Sánchez-Gijón, José Manuel Vilageliu y Juan Luis Callau, integrantes del jurado que otorgó el premio al mejor documental canario, distinguieron a Cautivas, de Mercedes Ortega, “por haber logrado penetrar los muros de una dura realidad escondida, y sacar a la luz el emotivo testimonio de unas mujeres olvidadas”. Cautivas, que describe la realidad de un grupo de reclusas de una cárcel de México DF, nace de la necesidad de contar las increíbles circunstancias con las que tienen que vivir simplemente por “ser mujeres y pobres”, ha explicado Ortega. La directora detalló que “conocer esa realidad me hizo sentir la necesidad de hacer este documental”.

 

Para la realizadora canaria, es “todo un honor” que su película se haya exhibido en la sexta edición de MiradasDoc. “La selección fue para mí un gran sorpresa”, aseveró la directora, quien manifestó su admiración por “el trabajo bien hecho” y el prestigio internacional que ha adquirido el Festival.

 

Alejandro Lázaro: “La realidad filmada es una ficción más”

 

El cineasta, premio Goya 2009 al Mejor Montaje por ‘Los crímenes de Oxford’, imparte un taller de montaje para cine documental en el Festival MiradasDoc

El Premio Goya al Mejor Montaje que Alejandro Lázaro ganó en 2009 por Los crímenes de Oxford, del director Álex de la Iglesia, no se le ha subido a la cabeza. El taller de montaje que imparte en estos días para el Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora MiradasDoc, que se celebra hasta este sábado en el municipio tinerfeño de Guía de Isora (Islas Canarias), se desarrolla en un ambiente cordial y, como él mismo dice, “de buen rollo”.

 

Lázaro es uno de los montadores más activos y con más talento del panorama cinematográfico español. A la hora de elegir, dice que preferiría montar cine documental, “si estuviese bien pagado”, antes que ficción. No obstante, opina sobre el documental que “la realidad filmada es una ficción más”.

 

¿Existen muchas diferencias entre el montaje para el cine de ficción y el documental?

 

En el taller he hablado de ambas cosas, sobre todo porque no hay gran diferencia entre ficción y no ficción. Podemos hablar de un film dramático o de un film que no tiene una intención dramática o un discurso narrativo, pero el documental como reflejo de la realidad siempre tiene elementos ficticios y elementos argumentales inventados. El primer documental que se rodó, Nanuk el esquimal, ya tenía recreación ficticia: se había partido el iglú para poder rodar, el pescado ya estaba pescado… La realidad filmada es una ficción más.

 

¿Qué parte del poder narrativo de una película radica en el montaje? ¿Hasta qué punto el montaje es capaz de decidir cuál es la versión definitiva de una película?

 

El montaje siempre es la versión definitiva de una película. Puede haber directores que confíen más en el montaje y dejen mano ancha a sus montadores para aportar ideas. Pero lo que sale de la sala de montaje, lo decida el director o el montador, es la versión final. Cuando existe un guion, ese guion pasa irremediablemente por el rodaje, que es la primera crisis importante que sufre una idea concebida. El rodaje supone limitar, acotar, definir los planos, y pasar del guion a lo que queda filmado es un proceso absolutamente crítico porque puede ser parecido o no a lo que se ideó inicialmente. Y luego viene reescribir en el montaje todo eso que se ha rodado. Esa reescritura es completa, plano a plano: hay que ver las intenciones del guion y ver lo que se ha rodado, y sobre eso intentar sacar un promedio.

 

Por lo tanto, ¿el trabajo de montaje se fundamenta en el guion?

 

El montaje tiene que tener como fundamento de trabajo el sentido de lo que se quiere contar, que puede estar en el guion o bien el guion puede pervertirse tanto durante el rodaje que todo cambia. Entonces tienes que buscar otra forma de contar lo que estaba en el guion pero no está en el rodaje. Y si apuestas por lo que está en el rodaje, estás creando una obra nueva y diferente.

 

¿Considera que el guion de un documental se materializa en la sala de montaje?

 

En muchos casos sí porque el guion de un documental está basado muchas veces en entrevistas, testimonios y situaciones, y ese trabajo de recopilación, de unidad, de ir hacia un sitio se resume muy bien en la sala de montaje. Es el lugar donde confluyen todos esos elementos. Si en el guion teníamos la idea de preguntar unas cosas pero el rodaje nos ha llevado a perfilar la película hacia otro sitio y ese camino es mejor, ¿por qué no aprovecharlo?

 

¿El Premio Goya da de comer?

 

Dicen que existe una maldición del Goya y que si recibes uno no trabajas, pero a mí no me ha pasado eso. Creo que el Goya es en muchos casos un reconocimiento profesional a una trayectoria. En otros es pura chiripa, pero en general tiene que ver con un reconocimiento, sobre todo si has estado varias veces nominado. También es un prestigio y un honor, pero es algo anecdótico. El trabajo hoy día está complicado en el cine, y tener un Goya a lo mejor te aleja de un trabajo porque te sube el caché.

 

¿Prefiere montar cine de ficción o documentales?

 

Si el documental estuviese un poquito mejor pagado, preferiría el documental porque si está bien rodado es un trabajo mucho más creativo. El documental es muy agradecido de montar.

 

¿Qué opina de MiradasDoc?

 

Hay muy buena gente, gente sencilla, y se ve que el festival está hecho con mucho cariño, con mucho amor y con muy buen rollo. Es un punto de encuentro que ofrece posibilidades de dar a conocer las películas documentales en España. Trataré de venir más veces.

 

 

Alessandro Melioli alaba el “alto nivel” de los documentales seleccionados por MiradasDoc

El experto italiano, jurado del Concurso Nacional en la sexta edición del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora, afirma que el público de cine de realidad es cada vez más numeroso y está muy bien formado

El italiano Alessandro Melioli, uno de los miembros del jurado del concurso nacional y del de ópera prima del Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc, se mostró “gratamente sorprendido” por el alto nivel y la “alta calidad” de las películas que acuden a este festival y alabó la excelente selección que se hace, así como la organización. MiradasDoc, el festival de cine documental que mira al Sur, concluye su sexta edición este sábado, en el municipio tinerfeño de Guía de Isora (Islas Canarias).

 

Melioli, responsable de las actividades audiovisuales de Unión Latina y con experiencia como jurado y profesor en numerosos festivales de América y Europa, destacó el papel de trampolín que tiene la cita con el cine documental de Guía de Isora para muchas producciones del Sur. “Para los creadores, sobre todos los jóvenes, resulta más fácil ser seleccionados por otros festivales europeos cuando ya lo han sido en MiradasDoc, que a lo largo de sus distintas ediciones ha demostrado el rigor con el que trabaja”. De igual modo, resaltó la rapidez con que este Festival ha crecido y se ha consolidado, tanto en el panorama nacional como en el internacional.

 

Respecto a la situación del cine documental, aseguró que el interés del público por el cine de realidad está creciendo “muchísimo” y ahora hay un “público específico”. “Antes, explicó, eran espectadores habituados a ver películas de ficción que, de vez en cuando, veían algún documental”; sin embargo, ahora no solo ha crecido el número de personas que acuden específicamente a ver este tipo de trabajo cinematográfico, sino que, además, se trata de “gente joven, muy atenta y muy bien formada”.

 

Al  mismo tiempo, según Melioli, también está creciendo el volumen de documentales que se producen. “Antes se trataba de realizaciones cortas o de documentales especialmente pensados para televisión; en este momento, los directores hacen trabajos de hasta 90´ y pensados para que se vean en pantalla grande”. En su opinión, también es mayor la calidad y cantidad de películas que se ofrecen. “Ha evolucionado el público y también el producto; incluso hay algunos creadores que introducen fragmentos de ficción en los documentales, intentando que formen parte del hilo argumental; es una tendencia más”, explicó.

 

Asimismo, consideró muy interesante el elevado número de trabajos realizado en el Sur que se proyecta en festivales organizados en el Norte. En este sentido, explicó que en los públicos de esos festivales es cada vez mayor el interés por el cine que llega desde el Sur, donde se hacen trabajos desde otras miradas y se cuentan otras realidades.

 

Para el experto italiano, uno de los grandes problemas del cine documental es la financiación. Así, consideró que lograr financiar un proyecto “es muy difícil porque esta fórmula cinematográfica es la más pobre” y aclaró que todo depende de la capacidad de los directores de adaptarse al mercado. “Los que buscan cómo realizar su primera obra son los que tienen mayores dificultades, pero en muchas ocasiones incluso los documentalistas más conocidos pasan dificultades para concluir sus películas”. Para poner un ejemplo citó el caso de las cadenas de televisión. “Hay cadenas que programan documentales, pero tienen una manera propia y una línea editorial propia; en estos casos tienen que ser los directores lo que decidan si están dispuestos o no a adaptar su proyecto a las exigencias de quien se los financia”, aseveró.

 

De todas formas, recordó que la programación de cine de realidad que hacen las cadenas de televisión es limitada y la oferta de documentales muy amplia. Por esta razón, recordó que hay que buscar otras vías de financiación, sin olvidarse de las instituciones públicas, como la Unión Europa o las administraciones nacionales o locales. En este sentido, recomendó recurrir también a las grandes empresas y citó el caso concreto de la petrolera brasileña, Petrobras, que está financiando muchos documentales en su país.

 

De otro lado, Melioli recordó que otro de los graves escollos con los que tienen que luchar los creadores de muchos países del Sur, sobre todo en aquellos en los que los conflictos armados se han eternizado, es el gravísimo peligro que supone hacer cine que refleje esa realidad. Sobre este punto, aclaró que a pesar de todo hay gente que sigue haciendo documentales pese a que están perseguidos y amenazados. En su opinión, cada documental es un caso aparte, pero “es evidente que es más fácil hacer un documental donde hay más democracia”.

 

Para ilustrar que los obstáculos no impiden la creación del documentalista, hizo hincapié en la elevada producción de cine de la realidad que se ha estado haciendo en Argentina, “incluso después de que este país pasara por graves dificultades económicas. Por esta razón, afirmó que la crisis que está viviendo Europa puede obligar a disminuir los presupuestos de algunos proyectos, pero “se seguirán haciendo películas; se puede hacer un buen documental con pocos recursos”. Finalmente, insistió en la vitalidad del cine de realidad: “El documental es una forma de comunicación, una forma de expresión, necesaria que está viva y seguirá creciendo”.

Doce documentales en busca de financiación

Proyectos de Asia, América, África y Europa, entre ellos dos canarios, acuden al ‘pitching’ de MiradasDoc

El pitching del Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc se desarrolló ayer como  un ritual en el que directores y productores de los doce proyectos seleccionados para esta sexta edición intentaron captar la atención de los representantes de televisiones y distribuidoras (commissioning editors), encargados de evaluar la excelencia y viabilidad económica de las creaciones en busca de financiación. Tras la deliberación de los commissioning editors, el proyecto de documental Goro, el que mueve los hilos, de Facundo Kolovcevic y Fernando Menéndez, logró el Premio Pitching 2011 de MiradasDoc, dotado con 3.000 euros. Ante la calidad de los trabajos presentados en esta edición, los expertos decidieron designar a otras tres propuestas como finalistas: Che in China, Lost in Shanghai y, por último, el proyecto canario Insight.

 

Bajo la batuta ceremonial de la experta holandesa Marijke Rawie, la sección de pitching se desarrolló ayer en una atmósfera de camaradería y tensión. Los directores y productores (pitchers) de cada uno de los documentales subieron al escenario con las herramientas de su proyecto bajo el brazo. Solo tuvieron ocho minutos, en los que esbozaron el concepto que quieren plasmar en su documental, qué financiación tienen y cuánta necesitan para concluirlo. Su objetivo fue ganarse la atención sobre sus proyectos de un público muy especial y convencerlo de que su plan de trabajo es interesante y posible. Observándolos estaban representantes de televisiones y distribuidoras, encargados de evaluar los documentales aún en proyecto o películas ya encaminadas.

 

En esta edición 85 proyectos de todo el mundo han querido participar en el pitching de MiradasDoc y, tras la selección se han dado cita en Guía de Isora proyectos de Asia, América, África y Europa, dos de ellos canarios. Se cumple así la intención de esta sección del Festival de servir de estímulo a la producción de documentales de países del Sur o de proyectos con temática sobre las relaciones Norte-Sur.

 

Los proyectos internacionales que acudieron al pitching son Obispo del no lugar, de la productora argentina Cinemato; Planeta Cochrane, de Errante Producciones, de Chile; Che en China, procedente del país asiático, a cargo de la productora Lic China; Offside, de Monika Takacs (Alemania); Feguibox, una coproducción de Acige (Guinea Ecuatorial) y Tala Tala (Cataluña); Estación Desamparados, de la productora Likay S.A.C. y TV Cultura de Perú; Fireflies for lanterns, de la productora Oyibo Productions (Italia); Shattered Pieces of Peace, de Nonhlanhla Dlamini (Suazilandia); y I Belong to the Second Wealthy Generation, de Jiao Tong University (China).

 

La selección nacional cuenta, además de con el documental ganador del premio Pitching de MiradasDoc, Goro, el que mueve los hilos, con dos proyectos canarios: Insight, de Ciudad Taller S.L., y Charlotte, de El Viaje Producciones Integrales.

 

En esta sexta edición han participado como commissioning editors Andrés Luque, de TVE (España); Rubén Capella, de Vive TV (Venezuela); Claudia Schreider, de ARD / MDR (Alemania); Iñigo Trojaola, de Canal +  (España); Ayse Poffet, de First Hand Films (Suiza); Lisette Blain, de CBC (Canadá); Diana Armas Acosta, de Televisión Canaria (España); Eva Martínez, de TV3 (España); Ramón Verdet, de Odisea / Odisseia Channel (España /Portugal); Jennifer Preissel, de Link TV (USA); Kathryn Bonnici, de Java Films(France); y Monste Portabella, de Motion Pictures (Barcelona, España).

 

 

Ganadores a la primera

 

Los argentinos residentes en España Facundo Kolovcevic y Fernando Menéndez, directores de Goro, el que mueve los hilos y que ayer se hicieron con el premio que concede MiradasDoc al proyecto más interesante de los que concurren a su sección de pitching, son primerizos. “Es la primera vez que acudimos a un pitching”, afirman después de conocer que habían sido los premiados. Ambos aseguran que “tras conocer de la existencia de este Festival, decidimos traer aquí nuestro proyecto, del que tenemos parte ya filmada, porque encaja en la filosofía que aquí se defiende”. Kolovcevic y Menéndez, que buscan 80.000 euros para concluir su trabajo, se confiesan muy satisfechos con el resultado de su paso por el Festival de Guía de Isora. “Aquí hemos recibido, además del premio, una muy buena formación y consejos de Marijke Rawie durante el taller previo al pitching y de representantes de televisiones y distribuidoras de cómo lograr otras fórmulas alternativas de financiación”, aseveran. Goro, el que mueve los hilos cuenta la historia de un trabajador social que organiza talleres para los presos de una cárcel de la ciudad argentina de Córdoba. La peculiaridad del protagonista de este documental es que su vocación nace precisamente durante los ocho años en que permaneció preso en una cárcel española después de intentar introducir cuatro kilogramos de cocaína. Kolovcevic y Menéndez confirman, como muchos otros directores de cortometrajes, que el mayor problema para ellos es conseguir financiación. Hasta ahora todos los trabajos que han realizado los han costeado ellos mismos, incluida la parte que ya han filmado de Goro, el que mueve los hilos.

 

Jairo Cruz: “En Colombia, el documental funciona como una fuerza vital, renovadora, que informa de lo que no podemos conocer”

La sexta edición del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora MiradasDoc realiza una antigua aspiración al programar la muestra Focus Colombia

“En Colombia, el documental funciona como una fuerza vital, renovadora, que informa de lo que no podemos conocer”, asegura Jairo Cruz Silva, comisario de la muestra Focus Colombia programada dentro de la sección no competitiva del Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc, que se celebra hasta este 5 de noviembre en el municipio tinerfeño de Guía de Isora (Islas Canarias). En Colombia, dijo Cruz, son contados los periodistas críticos y “muchos han tenido que irse al exilio”. Así, el documental se ha convertido en una “fuerza viva de los que no tenemos voz en los medios de comunicación”.

 

Las cinco películas documentales colombianas exhibidas en MiradasDoc son la realización de una “antigua aspiración del festival: dedicar un espacio a Colombia, un país con un suceder tan intenso, para bien y para mal, y con una gran tradición de documentalismo”, explicó en la presentación Alejandro Krawietz, director del Festival.

 

“En esta selección hay un buen panorama de la esperanza, de la alegría… pero también de las cosas difíciles con las que sufre nuestro país”, explicó el experto colombiano, quien añade que cada documental, con su manera de ser, ve las cosas que pasan en Colombia. “Estas películas reflejan la cultura, las tradiciones y también toda la crisis de la sociedad que ha representando la guerra del narcotráfico: mucho dinero que acaba corrompiendo a los jóvenes; ese es el gran mal de nuestros días”.

 

La selección, hecha “con mucho esfuerzo” –por la dificultad de elegir entre tanta calidad y variedad temática y de enfoques-, presenta un trabajo que actúa como “la otra mirada” al “letargo, la manipulación del gobierno y de los medios de comunicación sobre la sociedad colombiana”. La selección es “un buen reflejo de la variedad de historias que se suceden en el país, donde son parte de la cotidianidad”, desde la violencia y la impunidad que la sostiene hasta los esfuerzos por la supervivencia física y cultural de las comunidades indígenas y afrocolombianas, así como dos interesantes historias de vitales.

 

Focus Colombia incluyó la película Del palenque de San Basilio (2004, 85´), de Erwin Goggel Imfeld, una obra de arte en movimiento que contiene la mejor y más completa documentación visual y sonora de la cultura Afropalenquera. Estos ingredientes convierten la película en una excelente herramienta pedagógica para la etnoeducación y la afirmación de la identidad cultural americana. Impunidad, (2010, 84´), dirigida por Juan José Lozano y Hollman Morris es una co-producción de Colombia, Suiza y Francia es un testimonio revelador de la violencia de los grupos paramilitares a partir  del encuentro de víctimas y victimarios en el caso seguido contra los comandantes paramilitares desmovilizados.

 

El conflicto que vive el país sudamericano vuelve a emerger en el documental de Marta Rodríguez Testigos de un etnocidio: memorias  de resistencia (2011, 52´), que ofrece el testimonio del exterminio de los pueblos indígenas en Colombia durante los últimos 40 años y la lucha de estas comunidades por conservar su vida y su cultura por medio de la resistencia pacífica. Reciclando recuerdos (2010, 15´) es un corto de Catalina Vásquez en el que la directora y su hermana menor viajan a Puerto Berrío-Antioquia, con el ánimo de encontrarse con su padre Hernán Vásquez, con quien mantienen escasos vínculos. Encuentran a un hombre distinto de la imagen que les ha transmitido su familia materna, lo que les hace cuestionarse la forma de ver el mundo que le transmitieron en su casa. Marnie derriba el muro (2007, 70´) es un documental en el que Juan Diego Caicedo narra la historia de Cristina ha llegado a la cárcel a raíz de una gran decepción amorosa. En prisión, se participa en el programa Cine en el patio, y el cine y la literatura se convierten en un ingrediente esencial de su vida. Se siente especialmente identificada con la película de Hitchcock Marnie, la ladrona.

Mercedes Álvarez: “MiradasDoc ofrece propuestas muy variadas y eso es lo interesante de este Festival”

La directora de ‘El cielo gira’ y ‘Mercados de Futuro’ es uno de los miembros del jurado del concurso nacional de la sexta edición del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora

La directora Mercedes Álvarez, que forma parte del jurado del Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc, sostiene que la selección de documentales que ofrece este Festival, que se clausura este sábado, engloba “propuestas muy variadas y eso es lo interesante de MiradasDoc“. La directora de El cielo gira (2005) aplaude la selección realizada porque “todas son muy ambiciosas y están hechas con mucho amor por los temas o por las personas que tratan”.

 

Según esta realizadora, cuyo primer trabajo fue el montaje de la película En construcción del reconocido director José Luis Guerín, en muchos de estos trabajos se detecta la intención de lograr plasmar la realidad “desde otro punto de vista; eso es lo interesante y hay mucho de eso en este Festival”.

 

Álvarez, que también imparte en MiradasDoc el taller El cine de lo real: mirada y documento, explica su necesidad de hacer cine en que “siempre me ha parecido que hay temas, personas y experiencias de la vida que se pueden expresar de una manera cinematográfica”, y el lenguaje documental es “un territorio muy libre, donde caben todo tipo de posibles escrituras con el cine; me gusta por esa libertad”.

 

La también directora de Mercado de Futuros (2011) asegura que para ella la financiación no ha sido un problema. “Hasta ahora, los dos proyectos que he querido hacer lo he podido hacer, aunque para ello han sido fundamentales las ayudas del Ministerio de Cultura”. Álvarez ha encontrado los escollos en otros lugares. “El mayor problema es encontrar la producción adecuada para cada proyecto, una producción que no sea estándar como la que se suele utilizar para las películas de ficción, donde hay una forma de producción que sigue unas pautas, unos modelos. El cine documental requiere y pretende una libertad en el rodaje y en los tiempos a la que debe adaptarse la producción. No es tan fácil encontrar productores que se sepan adaptar al proceso de investigación de una película”, asevera.

 

Respecto a largo plazo para la la realilzación de su segundo documenta (seis años), la reconocida directora afirma que “cuando acabé la producción del primero estuve dedicada a los festivales y a la promoción de las películas, pero, además, nunca me planteé hacer una película detrás de otra, sino que tenía que tener ganas por una historia, por una persona o por un tema. Así que he esperado el tiempo que he creído necesario”.

 

Mercedes Álvarez ha dedicado buena parte de su tiempo a la formación de nuevos cineastas y sostiene que la docencia le ha resultado “muy satisfactoria”, porque supone “una parte de reflexión, de investigación personal para buscar cineastas o películas que muchas veces no están dentro de la historia oficial y que son todo un ejemplo de libertad”.

 

Su experiencia en las aulas es normalmente con gente que está en sus primeros pasos en el mundo audiovisual. “Ellos están comenzando a descubrir películas y autores nuevos, pero en algunos de los alumnos ya se descubre aquellas personas que están dotadas de una mirada más personal, que se han ido educando con otros temas, con la pintura, con la fotografía, con el cine… Hay alumnos en los que ves las cualidades y crees que pueden conseguir llegar a hacer buen cine documental”.

 

Finalmente, apostilla que para hacer un buen documental no es necesario ir a una escuela muy prestigiosa, lo necesario es ver mucho cine, leer mucho cine, conocer lo que los autores han escrito sobre sus películas; eso es lo imprescindible. Sin embargo, añade que “en una escuela lo fundamental es encontrarte con gente que tiene las mismas inquietudes que tú; el cine es un trabajo que normalmente se hace en equipo, aunque haya películas que son una persona solo con una cámara y otra persona en el sonido; tener unos compañeros de viaje, gente alrededor que tiene esa misma inquietud sirve para no desanimarte por el camino, porque es un proceso largo de aprendizaje”, apostilló.

José Luis Guerín: “Mi única escuela es la filmoteca”

 

El cineasta catalán desmenuzó su visión del cine en una clase magistral previa a la concesión, mañana, del Premio Mirada Personal del Festival MiradasDoc

El cineasta catalán José Luis Guerín desmenuzó este viernes su visión sobre el cine en una clase magistral ante el numeroso público que acudió a la cita en la sala 1 del Auditorio de Guía de Isora. La actividad formó parte del programa del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora MiradasDoc, que se celebra hasta el 5 de noviembre en el municipio tinerfeño de Guía de Isora (Islas Canarias).

 

La clase magistral, en la que el director reveló que su única escuela “es la filmoteca”, se incluye en la apretada agenda de Guerín en Guía de Isora, donde MiradasDoc lo homenajeará con el Premio Mirada Personal, que en ediciones anteriores concedió, entre otros, a dos grandes maestros españoles del documental: Basilio Martín Patino y Joaquim Jordà. El premio le será entregado este sábado en el transcurso de la gala de clausura del festival, en la que también se conocerán las películas ganadoras de este año. Precisamente Guerín forma parte del jurado de las secciones de largometraje y cortometraje internacionales, y durante el certamen se ha programado la proyección de algunas de sus obras más significativas, en la muestra Punto de Vista.

 

La intervención de hoy sirvió para conocer los particulares puntos de vista del director sobre el cine, expuestos con sobriedad y maestría en una conferencia a la que siguieron las preguntas del público. Guerín dijo que su única escuela “es la filmoteca, y como es mía creo que es la mejor”. Recordó que su formación es autodidacta y fruto de la pasión por el cine, una pasión que arrastra desde la infancia, en la que sintió el “terror” y el “deseo” que le provocaba el séptimo arte.

 

“La primera película que vi me aterró –recordó el realizador catalán– y ese terror, que tiene que ver con los terrores nocturnos de los niños, se sana viendo otras películas”. En cuanto al deseo, relató lo complicado que resultaba en su infancia y en su adolescencia ver películas en un mundo en el que no existían ni Internet ni DVD ni vídeos VHS, lo que convertía la contemplación de una cinta “en un acto sacralizado frente a la pantalla”. “Nosotros soñábamos las películas a partir de las fotos que se exponían en los cines anunciando los estrenos; las inventábamos antes de verlas, y ahí ya había una fabulación con imágenes”, aseguró Guerín. Por el contrario, en la actualidad “la relación se ha invertido: a veces veo cosas que me mandan en DVD y son películas que yo previamente no deseaba ver”.

 

En cuanto al cine documental, el director de En construcción dijo que alaba el compromiso que transmiten las producciones con temática social, pero aseguró que “son películas que no me apetece ver” si en ellas no va a encontrar belleza cinematográfica, “aunque sea una belleza trágica o terrible”. En este sentido, añadió que “la sed de belleza es lo que me lleva desde niño al cine” y concluyó que no le interesa el documental cuando “parece que se conforma con que trate de buenas causas”, pero sí le atrae “en la medida en que tenga un compromiso con el cine”, entendido este como vehículo estético.

 

 

La mejor fórmula para aprender a dominar el arte cinematográfico es, según el realizador, “ver muchas veces las películas que amas; de esa forma te vas enterando de forma orgánica y natural cómo se hace cine”. Además, hay que generar “una relación litúrgica con los cineastas del pasado pero también con las vanguardias”. Sin embargo, la formación académica puede resultar prescindible si se tiene en cuenta que “los libros de cine son como libros de recetas”.

 

La elección de los maestros de cada cual es, en palabras de Guerín, “una operación personal y solitaria” que se desarrolla, en su caso, “en la oscuridad del cine”, algo que le permite relacionarse con el mundo “sin mediación social”. Ese amor por la soledad y la oscuridad es el que le lleva a “detestar” el teatro: “Es algo social, y la gente se pasa un mes diciendo que fue al teatro para amortizar esa experiencia cultural”. Por el contrario, “si te levantas de la sala de un cine y te marchas, no pasa nada”.

 

 

“Yo era el niño que miraba a Claudia Cardinale”

 

José Luis Guerín confesó durante la clase magistral que su mito femenino fue desde siempre la actriz italiana Claudia Cardinale. “Yo era el niño que miraba a Claudia Cardinale”, dijo, y después comprobó que “los tipos que mejor la retrataron fueron Valerio Zurlini y Luchino Visconti”. Pero en su relación particular con Cardinale, estos directores eran algo secundario. “Primero estaba ella, después esos directores que la retrataron, y después descubrí que esos directores hacían otras cosas aparte de trabajar con ella”. Ese afán por retratar la belleza femenina lo experimentó Guerín con sus primeras novias. Fue entonces cuando descubrió que una cámara fotográfica no le servía para este fin, pues “para mí la belleza tenía que ver con un ritmo interior que sólo veía en el cine”.

 

Por último, el realizador catalán se refirió a la combinación entre el “control hegemónico” del director sobre sus producciones y la “cesión de una parte de tu poder ante lo aleatorio”. “Yo siempre me he estado debatiendo en esta lucha”, dijo. Así, mientras en su primer trabajo, Los motivos de Berta, “lo cuidé todo al detalle”, en el documental En construcción “di un gran paso hacia el otro lado porque la realidad siempre es generosa y hay que estar ahí esperando, con la ética del pescador, porque gracias a eso recibes regalos”.

Julia Ivanova: “Me impliqué tanto con el documental ‘Retrato de familia’ que no podía centrarme emocionalmente en otra cosa”

La directora rusa afincada en Canadá siguió durante tres años los pasos de una mujer que tiene acogidos a 16 niños negros en Ucrania, un país donde el racismo es algo cotidiano

Julia Ivanova aterrizó ayer en Tenerife con el tiempo justo para asistir a la proyección de su documental Retrato de familia en blanco y negro, que compite en el concurso internacional de largometrajes del Festival Internacional de Cine Documental de Guía de Isora MiradasDoc, que se celebra hasta el próximo 5 de noviembre en el municipio tinerfeño de Guía de Isora (Islas Canarias). La película, rodada durante tres años, cuenta la historia de Olga Nenya, una ucraniana que tiene en acogida a 16 niños negros en un país en el que el racismo se respira en cada esquina. La implicación emocional de Ivanova en el proyecto fue tal que le costó su propio matrimonio, según relató ayer ella misma a los asistentes a la proyección.

 

Retrato de familia en blanco y negro se exhibió en la sala 1 del Auditorio de Guía de Isora con una muy notable asistencia de público –“más que en la Seminci de Valladolid”, reconoció la directora, donde acaba de participar con esta cinta–. Tras la exhibición, Ivanova se sometió a las preguntas del público y reconoció que la dureza de la historia que cuenta y lo prolongado del proyecto (más de tres años), la llevó a implicarse de tal manera que “no podía centrarme emocionalmente en otra cosa”, hasta el punto de que su marido acabó por divorciarse.

 

La película expone en algo menos de dos horas las circunstancias en las que viven 16 niños negros, la mayoría de ellos huérfanos, en casa de Olga Nenya, una mujer que tiene autorización del Gobierno de Ucrania para acogerlos hasta que cumplan la mayoría de edad. La singularidad de la historia radica en que el racismo hacia los negros es el pan nuestro de cada día. “Yo crecí en Moscú y soy judía –dijo la directora–, y ser judío en Moscú es algo malo, pero en los países de la antigua Unión Soviética no tiene comparación con ser negro”.

 

La casa de Olga constituye, por tanto, un refugio para estos chicos, la mayoría de ellos fruto de relaciones entre mujeres ucranianas y estudiantes procedentes de otros países. Sin embargo, el carácter duro de Olga y el entorno rural en el que viven hace que los pequeños no siempre puedan dar rienda suelta a sus inquietudes artísticas y espirituales. “No tengo ninguna duda de que los niños están mejor con Olga que en un orfanato –indicó Ivanova–, pero me duele que no acepte que hayan nacido con talento, con aptitudes para desarrollar cualquier actividad”.

 

Para el rodaje de Retrato de familia, el equipo tuvo que aceptar una sola condición por parte de la madre de acogida: la película no se exhibiría en Ucrania ni en Rusia, en una muestra más de la sobreprotección que Olga ejercía sobre los niños. No obstante, la directora reconoce que la medida fue apropiada, pues si la cinta llegara a Ucrania los menores podrían ser objeto de “venganza” por parte del Gobierno, que tal vez retiraría la custodia. Además, la violencia de los grupos de skinheads –que también aparecen en el documental– contra los negros y otras minorías llega en ocasiones al asesinato, por lo que se hacía necesaria esta medida de prudencia. Sin embargo, Ivanova lamenta que “precisamente son Rusia y Ucrania los países que necesitan ver esta película para que tomen conciencia del problema que tienen”.

Ivanova, una mujer que nunca vio documentales sociales en su Rusia natal y que supo de su existencia tras emigrar a Canadá, relató también las curiosas circunstancias en las que se rodó la película. Preguntada por el público acerca de si tuvo problemas con las autoridades para desarrollar su trabajo, señaló que su condición de rusa le sirvió para interpretar a la perfección el papel de reportera ucraniana. Además, los cámaras llevaban en todo momento acreditaciones, “y en Ucrania eso inspira mucho respeto” hasta el punto de que un grupo de inspectores que visitó la casa de Olga durante la grabación no puso ningún reparo a que siguiera la labor de los cámaras, a pesar de que “podrían haber ordenado parar el rodaje”, explicó la directora.

MiradasDoc muestra cómo la vibrante vida de África atrapa las cámaras de realizadores africanos y europeos

El director de Casa África, Ricardo Martínez, recuerda que “lo importante es que haya financiación y recursos para crear en libertad”

La vibrante vida de África es toda ella un buen motivo para la construcción de un relato de cine, especialmente de cine documental. La conclusión, sencilla, es el motivo de uno de los contenidos más atractivos del Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc, que cierra su sexta edición este sábado en el municipio tinerfeño de Guía de Isora (Islas Canarias) y que hace años se consolidó como referente internacional para conocer lo que se produce sobre y desde África en el cine documental.

 

A las dificultades propias de una producción audiovisual, en África se suman las asociadas a las complejas condiciones que afectan incluso a la vida cotidiana. Casi medio siglo después de haber alcanzado la independencia, el desarrollo de una industria cinematográfica propia aún está en la lista de los retos pendientes, aunque esto también ocurre con países europeos, con industrias audiovisuales debilitadas por el peso devastador del cine comercial.

 

El reto puede ser crear esa industria cinematográfica nacional, pero, desde luego, las bases de un cine propio están creadas en África, según se desprende de las intervenciones en la mesa redonda sobre el documental en el continente celebrada este jueves con la participación de la realizadora Nonhlanhla Dlamini, de Suazilandia, la directora camerunesa Ariane Astrid Atodji y el director de Casa África, Ricardo Martínez. Dlamini es una de las realizadoras seleccionadas para participar en el pitching de MiradasDoc Market, para lanzar su proyecto de documental ante una comisión de expertos que evalúan su iniciativa, mientras que Atodji presenta en MiradasDoc su película Koundi y el jueves fiesta nacional, seleccionada para participar en el concurso Ópera Prima, uno de los tres capítulos internacionales de la sección oficial del festival.

 

Es cierto que aún para las mujeres es difícil superar barreras culturales tales como el sentirse incomprendidas por atreverse a recorrer sola su país con una cámara, como le ha ocurrido a Nonhlanhla Dlamini, pero también es cierto que estas dificultades y otras previsibles o imaginables asociadas a la persistencia del machismo se resuelven fácilmente si la realizadora “tiene una decisión firme y la voluntad clara de hacer la película que quiero hacer”, afirmó contundente la directora camerunesa.

 

En ese camino de idas y venidas entre África y las antiguas metrópolis se mantienen y se fortalecen vínculos contradictorios: Europa invierte facilitando las producciones, pero con mucha frecuencia aspira más a “importar cerebros” que a colaborar en sentar las bases de una industria cultural nacional propia. La expresión es de Ricardo Martínez, el director de Casa África, que explica que la filosofía de las políticas de cooperación y de relaciones exteriores españolas a través de este instrumento de su diplomacia es ayudar a consolidar los mecanismos de producción cultural en los países africanos y apoyar a los creadores que han optado por vivir y trabajar en sus países.

 

 

En ese ir y venir de intercambios es inevitable que muchos directores europeos se sientan atraídos por el vigor de la vida en África. “Me gustaría que hubiera muchas más películas con una mirada africana, pero es verdad que desde el Norte hay una gran capacidad de producción y es inevitable la existencia de una mirada europea sobre África”, dice la directora camerunesa, que subraya las diferencias de las miradas y de los relatos según sea el origen geográfico y cultural de los realizadores.

 

Sin embargo, para Nonhlanhla Dlamini lo importante no es el origen de directores y producciones. Comprender África, como comprender otras culturas, según ella, “es una cuestión de tiempo”, de tiempo de estancia en los países, de tiempo de estancia y de vivencias, añaden los catalanes Joanot Cortés y Mireia Fort, directores del corto Animalismo, que presentan al concurso internacional de cortometrajes.

 

La película en la que hablan de las ballenas jorobadas se les presentó de noche, en la puerta de su casa en Guinea Ecuatorial, mientras Mireia trabajaba con la cooperación cultural española para formar a mujeres en técnicas de lenguaje audiovisual. La historia fue a buscarlos prácticamente hasta su habitación. Contar una historia sobre África requiere la misma sinceridad y la misma convicción que contarla sobre otro lugar, según se desprende de sus palabras: una combinación de amor, afán por aprender, entusiasmo y conocimiento. Eso es lo que hace años llevó a Joanot hasta Mozambique y lo que llevó a Mireia hasta Guinea Ecuatorial, de donde acaba de llegar, “regresé a Cataluña en julio, todavía me estoy desguineanizando”, dice con cierta nostalgia.

 

Amor, conocimiento, afán de aprender, entusiasmo es también lo que desprende  Luis Arellano Blasco, fotógrafo navarro que acude al concurso nacional de MiradasDoc con Focus on Gulu, una película sobre los efectos de la guerra civil en Gulu, una pequeña ciudad situada en el norte de Uganda. La película de Arellano nace casi como la de Fort y Cortés, porque surge de la experiencia vital del autor, que residió en Uganda implicado en proyectos de cooperación.

 

Que África es mucho más que guerra y sufrimiento lo saben bien los directores de Domingo en Brazzaville, Adrià Monés y Enrich Bach, que también participan en el concurso nacional con la historia de Carlos La Menace, un joven locutor de radio en la capital del Congo. África no solo es algo más que sufrimiento, es la gran cuna de muchas de las grandes cosas, si no todas. Al menos así lo vive el pintor Miquel Barceló, que después de muchos años de vivir en el País Dogón, en pleno desierto del Sáhara, abre su taller a Isaki Lacuesta, al director galardonado con la Concha de Oro en la pasada edición del Festival de San Sebastián. Lacuesta participa con esta película en el concurso nacional de MiradasDoc.

 

África sigue latiendo, dentro y fuera de la pantalla, los realizadores africanos y europeos continúan luchando por resolver las dificultades de su próxima película, instituciones como Casa África, el Instituto Goethe (Alemania) y otras europeas suman esfuerzos, mientras África construye sus mecanismos para garantizar la continuidad de la mirada original de sus cineastas con instrumentos como ÁfricaDoc, y, después de todo eso, “lo importante es que haya financiación y recursos para crear en libertad”, concluyó el director de Casa África, Ricardo Martínez.