“En MiradasDoc veo una apertura muy grande y hambre de ver cosas diferentes”

Packer-Comyn: “En MiradasDoc veo una apertura muy grande y hambre de ver cosas diferentes”

Packer-Comyn: “En MiradasDoc veo una apertura muy grande y hambre de ver cosas diferentes”

“La idea de que hacer una imagen de alguien es reproducir la realidad es falsa”

El miembro del jurado internacional fue director del prestigioso festival Cinéma du Réel

Javier Packer-Comyn, miembro del jurado internacional de la IX edición del Festival Internacional de Cine Documental MiradasDoc, es una de las voces de referencia en el ámbito del documental. Exdirector del prestigioso festival Cinéma du Réel de París, Packer-Comyn tiene una insólita capacidad de análisis del cine como fenómeno social y del uso de la imagen como herramienta para construir ficciones, también en el documental.

-¿Qué diferencias y semejanzas encuentra entre MiradasDoc y Cinéma du Réel?

-El Du Réel tiene una historia larga, treinta y cinco años. Al principio estaba muy basado en el cine etnográfico y sociológico y ha quedado una especie de herencia de eso. Yo seguí con esta herencia y, además, el público de ese festival tiene una visión muy de autor y no tan abierta a las cosas del mundo anglófono, que tiene formas más ligeras pero a veces mucho más eficaces, formas de narración eficaces que nosotros en Europa hemos olvidado, y eso es algo que se nota también en el documental. El ADN de un festival como el Du Réel es distinto. Aquí en MiradasDoc veo una apertura muy grande, un deseo, un hambre de ver cosas muy diferentes. Lo que me gustaría es no solo ver las películas, sino ver cómo reacciona el público; eso es muy interesante.

-¿Qué impresión se lleva de MiradasDoc?

-España tiene la peculiaridad de contar con grandes festivales como San Sebastián pero también una serie de puntos muy exigentes, muy buenos, sobre la creación documental. MiradasDoc es uno de estos sitios que para mí tienen mucho valor porque se hace un verdadero trabajo de contacto con la población. No son pantallas internacionales, no son ficciones falsas sobre lo que tiene que ser un festival. Siempre me he imaginado MiradasDoc como un festival situado en un lugar bastante difícil porque para nosotros esta isla es turismo, pero sabemos que también hay estudiantes y gente de cine. Aquí hay un público de personas fieles e interesadas, y eso es lo que me gusta de este festival.

-¿Cómo suelen ser las deliberaciones de un jurado como este?

-El primer momento en un jurado es decidir cómo vamos a decidir, porque somos tres y se puede ser muy rápido si se llega a una votación de dos contra uno. Lo interesante es ver qué cosas son las que no compartimos y entender las distintas sensibilidades dentro del jurado. De ahí saldrá una película que nos ponga el mundo en cuestión, que es la función del documental.

-¿Cuál es el estado de salud del género documental?

-Nosotros estamos hoy en un mundo de imágenes. Cada día tenemos más y más objetos para hacer fotografías. Las hacemos en vacaciones, por la calle, con el teléfono, con la cámara.  Pero esas imágenes ¿qué nos cuentan de nuestro mundo? No las usamos para nada. Entonces, hoy necesitamos el cine y el documental. Hay un déficit de historias, de mitos, de historias de hoy, que son no más de cinco mitos revisitados. Pero las realidades son infinitas, y a la hora de abordar esas realidades es muy importante, en este mundo de imagen, que escojamos una actitud muy ética. Muchas películas están basadas en un personaje que está en una dificultad; hay una pulsión mórbida en el documental, una pulsión de muerte. Entonces, es muy importante para mí que el ego del cineasta no sea muy grande y que la ética en su manera de pensar la relación con la persona que va a grabar sea muy clara y muy justa.

-¿Por qué es necesaria esa ética? ¿No es la persona grabada un agente pasivo a la hora de producir un documental?

-Es necesaria porque estamos en un mundo de imágenes y la gente vive en ese mismo mundo  y sabe lo que estamos haciendo cuando la grabamos; entonces, se puede compartir la responsabilidad de cómo se hacen las imágenes. El hecho de hacer una imagen de alguien siempre es un acto de poder, pero tememos que pensar que estamos delante de gente que sabe lo que es una imagen y que, como nosotros, son seres de ficción. Somos seres de ficción, no somos seres de realidad. Yo me levanto por la mañana y soy un ser del mundo real, pero me construyo mi propia ficción; toda nuestra vida es la construcción de un personaje y eso es también lo que pasa en el cine. Grabar hoy a una persona y pensar que eso es la realidad…, eso es como si no hubiéramos tenido más de cien años de cine. Al hacer un documental se está construyendo una realidad fílmica. Punto. Y si el director entiende esto, es importante que comparta este poder. La idea de que hacer una imagen de alguien es reproducir la realidad es falsa. Desde el momento en que pones un ojo a esto y no a esto estás eligiendo, estás contando una historia, estás haciendo una ficción del personaje real.

-Como experto en asuntos de distribución, ¿cuál es la importancia que le otorga a esta fase dentro de la industria documental y cuál ha sido el efecto que ha tenido Internet?

-Para empezar, yo diría que Internet es una tecnología. Punto. Esa tecnología permite crear una oferta global de películas. Cuando hay una oferta global de muchas cosas parecidas, el valor de esas cosas es más bajo, no solo en el mercado, sino en cuanto al valor simbólico. Hay gente que piensa que todo tiene que ser una oferta global y gratis: una película, un documental, el cine en general y la música. Eso me molesta. Internet es una autopista. ¿Pones un peaje? ¿Pagas al señor que se ocupa de la autopista? El daño que pueda hacer es Internet es que el autor no reciba dinero por su trabajo. No estoy a favor de cine ni de música gratis. Si hay un sistema en el que todo el mundo pueda ganar dinero, aunque sea con una distribución gratuita, ¿por qué no? Es un modelo económico que hay que evaluar.

-¿Cree que Internet le ha hecho daño a la industria cultural?

-En un acto cultural el dinero es importante, aunque sea simbólico. La cultura tiene que ser algo que elegimos conscientemente. Si descargas catorce álbumes pero solo tienes dos orejas y veinticuatro horas en tu día, ¿para qué lo haces? Ese modelo es la imagen de nuestra sociedad de hoy. Es como hacer miles de fotos para no mirarlas.

-¿Cuál es el trabajo del Centre de l’Audiovisuel à Bruxelles, del que usted es secretario general?

-Nosotros apoyamos películas que siguen siendo documental de creación en una tradición de exigencia ética cinematográfica, y eso son cosas que hoy viajan mucho más en festivales que en el mercado. Hay nuevos mercados, pero son más pequeños y se necesita más trabajo. La película con la que yo trabajo es una película con unas condiciones éticas, una película que yo puedo defender con mi alma.

Escrito el
Categorías inicio, noticias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>