MiradasDoc

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Que la realidad es una construcción del lenguaje es algo que sabe tanto el jefe de comunicación de una campaña política como el director de marketing del más ambicioso de los mercaderes, tanto el coordinador de la redacción de un periódico como el documentalista que sale a la calle a la búsqueda del mínimo de intermediación posible entre el presente y la presencia. Sin embargo, la diferencia entre el uso que los unos y los otros hacen de esa misma composición de lo real, no tiene tanto que ver con el “relato” del mundo al que llegan a partir de caminos divergentes como con el principio moral que regula el proceso de construcción al que someten a la realidad. Una cosa es que los seres humanos dependamos de la herramienta lingüística para poder mirar hacia el mundo, y otra muy distinta que ese mundo deje en algún momento de certificar, a través de la experiencia de lo real, una verdad.
 
Al contrario de lo que sucede con el banquero, la multinacional o el poder, el documentalista aspira siempre a obligar a su lenguaje a “decir la verdad”, y ese principio, de estirpe moral, es lo que dota al cine de realidad de sentido y lo que lo convierte en necesario una vez que se pone ante los ojos de la ciudadanía. MiradasDoc quiere ser una fiesta de esa realidad múltiple, diversa, profusa e inapresable que es la verdad. Una fiesta de lo verdadero. Ése es hoy, y siempre, el reto que nos ponemos al comienzo. Andemos ese camino juntos.